Playa de Poo. Llanes
Una piscina natural cuando sube la marea
La Playa de Poo en Llanes es una de las playas más espectaculares de Asturias. Tiene una forma de embudo (o ría), generando algo único: cuando sube la marea, la playa queda protegida del oleaje abierto y se convierte en una auténtica piscina natural de agua salada, con aguas tranquilas y cristalinas.
Una de las mayores curiosidades al visitar la Playa de Poo es que, al llegar a la arena, no se ve el mar abierto en el horizonte. La entrada del agua se encuentra girando hacia la derecha, lo que la convierte en una de las mejores playas de Llanes para ir con niños gracias a la ausencia de corrientes fuertes con marea alta (Siempre con las debidas precauciones cuando hay temporal fuerte).
Qué ver en la Playa de Poo: Ruta de los Islotes y Acantilados
Si buscas disfrutar de las mejores vistas panorámicas de la costa de Llanes, te recomendamos tomar el pequeño sendero peatonal que sale desde el margen derecho de la playa. Este camino bordea los acantilados donde se origina la ría y ofrece una panorámica impresionante del Mar Cantábrico y sus formaciones rocosas.
Desde ahí se pueden contemplar varios islotes emblemáticos que salpican la costa. El más cercano a la salida de la ría es el Islote Castro Pelado. Un poco más al este se divisa un espectacular conjunto de cuatro islotes que, por su belleza salvaje, evocan paisajes dignos de una película de Piratas del Caribe (aunque no se haya rodado ninguna escena aquí):
- Castro de la Olla
- Islote Castro de la Olla
- Islote Castro de Poo
- Islote Palo de Poo
Cómo llegar a la Playa de Poo
La Playa de Poo se encuentra a apenas 2 kilómetros de la villa de Llanes.
- En coche: Se accede fácilmente a través de la carretera local AS-263 tomando el desvío señalizado en el propio pueblo de Poo.
- A pie o en bici: Existe una senda costera ideal para los amantes del senderismo que conecta Llanes con Poo en un paseo llano y muy agradable.
Dónde aparcar en la Playa de Poo
Durante la temporada de verano y los meses de época veraniega, la zona suele tener mucha afluencia. Para facilitar el acceso, se habilita un aparcamiento en un prado/campo muy cercano a la playa gestionado habitualmente bajo pago de una pequeña tarifa diaria. Es la opción más cómoda para dejar el coche a pocos metros de la arena.
